La rotura de menisco es una de las lesiones de rodilla más comunes. Ocurre con frecuencia al realizar actividades físicas que exigen girar la articulación con fuerza, pero también por el desgaste natural con el paso de los años.
A continuación, te explicamos qué son los meniscos, cómo identificar sus síntomas y qué hacer si presentas dolor.
¿Qué son los meniscos y cuál es su función?

Los meniscos son bandas en forma de media luna adheridas a la espinilla, actúan como amortiguadores que absorben el impacto y permiten estabilizar los
Los meniscos son dos estructuras de cartílago en forma de media luna ubicadas en la rodilla. Actúan como amortiguadores que absorben el impacto entre el fémur y la espinilla, permitiendo estabilizar los movimientos de la articulación. Existen dos en cada rodilla: el menisco medial (en la parte interior) y el menisco lateral (en la parte exterior).
Una lesión en esta zona puede variar desde un desgarro leve hasta una rotura completa, y en ocasiones suele estar acompañada de lesiones en los ligamentos cruzados.
Síntomas principales de una rotura de menisco
Una lesión de meniscos suele causar un dolor agudo e inmediato, seguido de inflamación y rigidez. A medida que pasan las horas, la movilidad de la articulación se complica.
Los signos más habituales para identificar un menisco roto incluyen:
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Dolor en la línea articular: Molestia localizada en los laterales de la rodilla que aumenta al intentar moverla o apoyarla.
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Chasquido o chasquido audible: Sensación de un «pop» en el momento de la lesión.
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Bloqueo articular: Sensación de que la rodilla se engancha o incapacidad para extenderla por completo.
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Hinchazón y rigidez: Inflamación persistente que va y viene en la articulación.
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Inestabilidad: Dificultad para caminar o apoyar el peso del cuerpo.
Principales causas de la lesión

Aunque es una patología muy común en deportistas, cualquier persona puede sufrir una rotura de menisco debido a dos factores principales:
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Traumatismo o movimiento brusco: Ocurre al torcer la rodilla con el pie firme en el suelo, muy habitual en deportes de contacto como fútbol o baloncesto, o al realizar cambios repentinos de dirección y ponerse en cuclillas cargando peso.
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Causas degenerativas: Con el paso de los años, el cartílago pierde elasticidad y se vuelve más frágil. En adultos mayores, una simple caminata o un mal movimiento al levantarse de una silla puede causar un desgarro.
¿Cuándo debes acudir al ortopedista?
Si sientes un dolor persistente en la rodilla, hinchazón que no cede o bloqueos al intentar caminar, es fundamental someterte a una valoración médica especializada. Intentar forzar la articulación sin un diagnóstico adecuado puede empeorar la lesión.

En Ostrauma contamos con especialistas en ortopedia y traumatología listos para evaluar tu caso mediante exámenes de diagnóstico de alta precisión y ofrecerte el tratamiento ideal para tu recuperación.
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